Los perros, los perros a lo largo de la historia han sido de compañía para el hombre, estos han sido de diferentes ayuda para el hombre tales como, la caza, el cuidado de otros animales y compañía. así a lo largo de la historia han aparecido nuevas razas las cuales cada una ha tenido características que los destacan por encima de otros ya sea por su fuerza, por su inteligencia o por sus distintas formas de ser, estos han producido un gran afecto por parte de los humanos ya que se han convertido en parte de la vida de las personas.
Protagonismo del Perro en la Antigüedad
En el antiguo Egipto, los perros se momificaban al morir, y Anubis, el dios egipcio que acompañaba a las almas de los difu Los perros, los perros a lo largo de la historia han sido de compañía para el hombre, estos han sido de diferentes ayuda para el hombre tales como, la caza, el cuidado de otros animales y compañía. así a lo largo de la historia han aparecido nuevas razas las cuales cada una ha tenido características que los destacan por encima de otros ya sea por su fuerza, por su inteligencia o por sus distintas formas de ser, estos han producido un gran afecto por parte de los humanos ya que se han convertido en parte de la vida de las personas.
Protagonismo del Perro
ntos en el juicio final, se representaba con cabeza de chacal y cuerpo de hombre. En la fe cristiana, san Cristóbal ha sido retratado con cabeza canina. Los perros se han utilizado en deportes de lucha y algunos combatieron con leones en jaulas. Los encierros taurinos son otra variante de esas actividades, en la que la muchedumbre, entre divertida y asustada, recorre las calles junto a los perros detrás de un toro. Con el tiempo, la mayoría de esas «actividades deportivas» se han convertido en delito, pero las peleas de perros adquirieron popularidad, ganando terreno a las actividades de acoso y lucha. Mientras el dinero pasaba de mano en mano, muchos perros valiosos perdían la vida: una recompensa irónica por haber llenado los bolsillos de su propietario en peleas anteriores.
El terrier tenía una gran reputación como cazador de ratas. Estos perros, lejos de limitarse a exterminar las ratas que vagaban solitarias, acechaban en las rateras y limpiaban el vecindario de alimañas. Las apuestas se hacían según el número de ratas que un perro llegaba a matar en un tiempo determinado; según cuentan uno de ellos llegó a matar un centenar de ratas en cinco minutos y medio.
ORIGEN DEL PERRO
A continuación de los Miacis, hace entre 26 y 38 millones de años (época del Hesperocyon) empezaron a proliferar un gran número de animales carnívoros, debido, sobre todo a la creciente diversidad de vegetales y también de herbívoros. El género Hesperocyon es considerado por los investigadores como el antepasado más lejano del perro actual y hoy en día esta especie se encuentra totalmente extinguida. Los investigadores sitúan a este género carnívoro en la zona norte del continente americano.
Posteriormente, la raza Hesperocyon evolucionó hacia una especie denominada Canis Davisi –cánido- hace unos 10 millones de años, que fue el animal que emigró a través del estrecho de Bering -entre las actuales Alaska (Estados Unidos) y Rusia- hacia Asia, Europa y África. Este animal se extendió por todo el territorio de Eurasia y evolucionó hacia los actuales perros.
El cánido es un mamífero carnívoro digitígrado, es decir, de uñas no retráctiles y que posee cinco dedos en las patas anteriores y cuatro en las posteriores. Otro animal que pertenece a este grupo además del perro, son los lobos. De hecho, hoy en día, la idea generalmente aceptada es que el único antepasado directo del perro es el lobo y que, probablemente, ciertas razas de lobo fueron domesticadas en el siglo XIX en diferentes áreas geográficas como América del Norte, África y Oriente Medio. Esta hipótesis contribuiría a explicar ciertas variaciones que existen entre las razas actuales de perros.
El lobo
El pariente más próximo del perro es, sin lugar a dudas, el lobo. Hasta que el número de ejemplares lobunos fue diezmando a causa de la depredación humana, el lobo era el animal más extendido de todos los mamíferos. De hecho, el lobo, animal oportunista y carroñero, siempre ha estado relacionado con el hombre y próximo a sus asentamientos desde hace prácticamente 40.000 años, momento de la aparición del Homo Sapiens.
Es probable, pues, que el lobo siguiera a los grupos humanos allá donde fueran, alimentándose de los desechos que éstos dejaban o robándoles directamente la comida. Incluso, no es difícil de imaginar que los humanos de entonces adoptasen algún ejemplar, iniciándose así el proceso de doma y de domesticación. Es evidente, por tanto, que los actuales perros descienden de los lobos.
Por su parte, los coyotes o los chacales eran menos sociables y poseen un comportamiento más animal. El coyote es un cánido cuyo hábitat se extiende desde las profundidades de México hasta Alaska y desde las costas del Pacífico hasta el centro de Canadá. El chacal vive en toda África y desde los Balcanes hasta Birmania. El lobo es el mamífero más extendido del planeta. Se encuentra en Europa, en Asia y en América del Norte.
Orígenes del Perro
Las presiones ambientales, de contexto y de nuevo hábitat provocaron que aquel animal que era lobo se convirtiese en un perro pequeño, relajado con los hombres y sociable ante los humanos. Es decir, una vez iniciado el proceso de domesticación, el ser humano pudo criar perros para utilizarlos en distintos y diferentes usos y trabajos. Se sabe que en el año 4000 a. c., las civilizaciones de Oriente Medio criaban perros siguiendo una serie de normas y reglas. Por ejemplo, ciertas teorías señalan que un tipo de galgo concreto llegó a la zona de Afganistán siguiendo las antiguas rutas comerciales entre Oriente Medio y China y se asentó allí por las buenas condiciones geográficas y climatologías para este tipo de especie. El galgo afgano prosperó en esta área desértica fundamentalmente porque las condiciones de aire quieto y caliente son inmejorables para que esté tipo de animal cace, ya que el galgo , a diferencia de otras razas de perros, caza con la vista más que con el olfato, y además se sirve de la velocidad para alcanzar a su presa. Por el contrario, los perros que cazaban por el olfato más que por la vista, inútiles por tanto en zonas desérticas, evolucionaron más fácilmente en otro tipo de climas, más fríos y benignos, en donde, muchas veces, la vista no podía atravesar la densa vegetación existente.
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